Heredar una vivienda junto a hermanos u otros familiares puede generar dudas cuando uno de los copropietarios quiere utilizarla como residencia. ¿Puede hacerlo? ¿Necesita autorización? ¿Pueden los demás exigirle que abandone el inmueble?
La respuesta depende de la situación concreta y de los derechos que tenga cada heredero.
Cuando existen varios propietarios
Si una vivienda se adjudica a varios herederos, normalmente cada uno obtiene una cuota de propiedad.
Esto significa que todos son titulares del inmueble en la proporción correspondiente, pero no que cada uno tenga asignada físicamente una parte determinada de la casa.
Por tanto, el uso de la vivienda debe respetar los derechos del resto de copropietarios.
¿Puede vivir allí uno de los herederos?
Sí, siempre que exista un acuerdo entre los copropietarios o un derecho que permita ese uso.
Los hermanos pueden acordar que uno de ellos resida en la vivienda, incluso estableciendo determinadas condiciones, como asumir determinados gastos o compensar económicamente al resto.
El problema puede surgir cuando uno utiliza la casa exclusivamente sin consentimiento de los demás y les impide disfrutar del inmueble.
¿Puede reclamarse una compensación?
Dependiendo de las circunstancias, los demás copropietarios pueden reclamar una compensación económica por la utilización exclusiva de la vivienda.
Para determinar si existe este derecho es necesario analizar factores como si hubo consentimiento, cuándo se produjo la oposición de los demás propietarios y si existe algún derecho de uso o usufructo.
¿Qué soluciones existen?
Una de las opciones más sencillas es alcanzar un acuerdo.
El heredero que reside en la vivienda puede comprar las participaciones de los demás, o todos pueden pactar unas condiciones de uso.
También es posible vender el inmueble y repartir el importe según las cuotas de propiedad.
Si no existe acuerdo, habrá que estudiar las vías legales disponibles para resolver la situación.
Lo que no resulta recomendable es intentar solucionar el conflicto mediante actuaciones unilaterales, como cambiar cerraduras o impedir físicamente el acceso a la vivienda.
Desde VDV Inmobiliaria aconsejamos revisar el testamento, la escritura de adjudicación de herencia y la situación registral antes de tomar decisiones. Una solución pactada puede evitar costes y conflictos familiares innecesarios.
